Para desarrolladoras y constructoras
Cobrás cuotas, pagás proveedores y controlás la caja de cada obra, sin salir de la plataforma donde ya gestionás el proyecto.
Más de 400 clientes ya gestionan sus obras con Lebane





El dinero no vive aparte: se mueve donde ya vive tu obra.
El presupuesto, los avances, las compras y las cobranzas ya viven acá. Pero cuando llega el momento de mover el dinero, salís del sistema.
Se termina la conciliación de los cobros que operás dentro de Payments: quién transfirió ya viene resuelto, sin planilla intermedia.
Se le genera cuando le vendés la unidad, colgado de la cuenta de ese proyecto. No hay que abrir nada en un banco.
El comprador transfiere a su CVU como transfiere a cualquier lado. Puede pagar la cuota entera, media, varias juntas, un adelanto o el saldo.
El cobro entra directo a la cuenta corriente de ese comprador. A qué concepto se aplica lo elige tu equipo, una sola vez, y de ahí salen la cuenta corriente, el recibo y el asiento.
El CVU resuelve quién pagó. Qué paga lo decide tu equipo: la imputación a cuotas no es automática.
El mismo circuito de aprobaciones de siempre, ahora con la plata adentro. Con comprobante, sin ir al banco.
El circuito arranca en Lebane.
Contra la cuenta del proyecto.
Quien pide no es quien aprueba.
Antes de que el dinero salga.
Saldos por empresa y por proyecto, sin sumar planillas ni preguntarle a nadie.
Recibos, comprobantes y asientos salen conectados con la operación que los originó.
Cada peso atado a su proyecto y su comprobante.
Se opera en ARS y USD, con cuentas remuneradas para lo que no se está usando.

La industria que construye el país es la que menos crédito consigue, porque no tiene con qué demostrar cómo mueve su plata. Eso empieza a cambiar el día que la mueve acá.
Empezá hoy a construir el historial que mañana puede darte acceso a financiamiento.

Dejanos tus datos y elegí el horario. Te mostramos el circuito con los números de tus proyectos.